Publicidad comprometida: mensajes que cambian el mundo
¿Puede la publicidad contribuir a crear una sociedad mejor?
Sin duda, sí. Si partimos de la base de que el objetivo de la publicidad es acercar productos y servicios a los consumidores.
¿Puede la publicidad contribuir a crear una sociedad mejor?
Sin duda, sí. Si partimos de la base de que el objetivo de la publicidad es acercar productos y servicios a los consumidores.
El jueves 20 de febrero estuvimos disfrutando con un grupo de alumnos de Tercero de ESO del Instituto Arquitecto Pedro Gumiel de Alcalá de Henares. Les estuvimos explicado en qué consiste nuestro trabajo en Materiagris, pero enseguida comprendimos que los que realmente íbamos a aprender esa mañana íbamos a ser nosotros. Les ha encantado que fuéramos una agencia de publicidad especializada en emprendedores, ONGs y fundaciones y su entusiasmo nos ha inyectado nuevas dosis de energía. En uno de los corchos hemos visto unos trabajos que habían realizado sobre el fenómeno de la contrapublicidad y su espíritu crítico realmente nos ha emocionado. Durante una hora les hemos hablado de storytelling, posicionamiento, branding, social media, google grants, SEO… Y juntos hemos visionado vídeos de campañas internacionales de ONGs como Amnistía Internacional, Greenpeace, Save the Children, Peta, The Human Society o Unicef. Sin duda ha sido una experiencia muy enriquecedora y nos encantaría volver a repetirlo cuando nos inviten de nuevo. ¡Muchas gracias a Beatriz, la profesora de Ciencias Sociales, que amablemente nos recibió!
Una empresa consciente es una empresa dirigida por personas conscientes, personas que ofrecen a sus clientes, empleados y proveedores gratificaciones no sólo materiales sino también espirituales. Esas gratificaciones se extienden a su comunidad, a la ciudad donde operan, al medio ambiente y al planeta, que en definitiva es nuestra casa común.
Michael Roach, autor de “El tallador del diamante: el buda y sus estrategias para dirigir tus negocios y tu vida” define “karma” como la huella que dejamos en el mundo con nuestros pensamientos y acciones. Roach defiende que esta huella empieza a manifestarse de forma muy sutil, pero, con el paso del tiempo, su presencia es extraordinariamente poderosa.
Publicidad y espiritualidad parecen a primera vista conceptos muy alejados, incluso antagónicos. La publicidad suele vincularse a aspectos materialistas e interesados, mientras que la espiritualidad – que no siempre es el caso de la religión – se asocia con el lado más íntimo y desapegado del ser humano. ¿Es posible entonces que la publicidad y la espiritualidad tengan realmente algo en común? ¿Existen rasgos comunes entre el proceso creativo y la búsqueda de un camino espiritual?
Un año más Materiagris estará colaborando con Fundación Ananta en la celebración de Contigo Somos +Paz. El acto se celebrará el 21 de septiembre, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Paz. Comenzará a las 11 de la mañana y tendrá lugar en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid. Como en ocasiones anteriores Materiagris ha diseñado la identidad visual del acto y ha realizado diversas piezas para promocionar el evento, como el cartel oficial, un vídeo promocional y portadas para las redes sociales. Además nuestra oficina actúa como punto de venta para la distribución de entradas y cada día publicamos contenidos en Facebook y Twitter para difundir el evento.
Para Chade Meng-Tan, el ingeniero de Google que lidera el programa de Mindfulness Busca en tu interior, “la compasión no es una tarea pesada, es algo que proporciona felicidad. La compasión es diversión y esa visión cambia todas las reglas de juego”. Todo el mundo quiere divertirse y la diversión es sin duda un camino seguro a la rentabilidad. Si las empresas, sobre todo las más poderosas, consideraran la compasión como la diversión que conduce a unos excelentes resultados se dedicarían a extenderla por todos los rincones de sus corporaciones, arrinconando de paso su egocentrismo y su vanidad.
El sector de la publicidad está cambiando profundamente. Los medios, las agencias, los procesos de trabajo, los perfiles profesionales y las herramientas se están transformando como parte de un proceso evolutivo imparable. La publicidad, asociada tradicionalmente, y no sin razón, a un mundo superficial y consumista, siempre ha sido un aliado de este desalmado sistema que ahora tantos nos cuestionamos. Sin embargo, la publicidad, utilizada con conciencia y al servicio de una causa justa, puede ser un poderoso motor de cambio.
En 1993 Materiagris inició su andadura. Por aquel entonces los Macs empezaban a aterrizar en las agencias y Google aún no existía. La publicidad de calidad estaba reservada a las grandes multinacionales y el único objetivo era vender, vender y vender. Nos curtimos creando campañas, en un mundo industrial, para sectores como gran consumo, alimentación, entretenimiento o distribución. Salvo dificultades puntuales eran “días de vino y rosas”, y los presupuestos parecían resistir cualquier contratiempo. Todo era más fácil.